El Palio de Siena en directo

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Resulta difícil explicar el Palio para los que participan en esta fiesta secular que desde hace más de 400 años roza la histeria en Siena. Adjetivos como espectacular, emocionante o brutal, se quedan cortos cuando uno observa la fe, la devoción, y el sufrimiento o algarabía que se reparte por barrios (y nunca mejor dicho) cuando uno de los jinetes llega a la meta por delante de sus adversarios.

El Palio de Siena es una carrera de caballos que enfrenta a las contradas (distritos de la ciudad) de Siena, Italia. De origen medieval, la competición se desarrolla dos veces al año: el 2 de julio se corre el Palio di Provenzano (en honor a la Virgen de Provenzano) y el 16 de agosto el Palio dell’Assunta (en honor de la Asunción de la Virgen).


La carrera tiene lugar en la céntrica Piazza del Campo de Siena.

La Real Academia Española da dos definiciones para el término ‘palio’, que tienen relación con la carrera:

Paño de seda o tela preciosa, que se ofrecía como premio al vencedor en determinados juegos de carrera.

Correr el palio: participar en los juegos de carrera en cuya meta se ponía como premio un palio de seda.

Los barrios – Contrade

Cada contrade, es decir cada barrio del dentro de Siena anima al jinete que los representa.

Cuando caminamos por las calles de Siena los colores de las banderas y estandartes nos sirven para identificar en que barrio nos encontramos, pudiendo toparnos con los locales o sedes donde guardan sus trofeos.

Las contrada hunden su origen en el populacho, es decir ajenas al carácter noble de otros estamentos, y su composición es históricamente democrática, con un “priore” que la dirige durante un año, aocmpañado de un grupo de asesores (el seggio) que es respaldado a su vez por una asamblea.

Los nombres de las coloridas contrade son Aquila, Bruco, Chiocciola, Civetta, Drago, Giraffa, Istrice, Leocorno, Lupa, Nicchio, Oca, Onda, Pantera, Selva, Tartuca, Torre, y Valdimontone.

El Premio

Si se explica que el premio es simplemente un Palio, es decir un estandarte de seda -llamado también drappellone o cencio- puede parecer exiguo o pobre para tan azarosa victoria. Sin embargo, en juego está más que el Palio, ya que el orgullo y el honor de poseerlo durante un año sobrepasa cualquier valor material.

El Palio va atado a un asta con dos penachos (uno blanco y otro negro) que a su vez se clava en un plato de plata para sostenerlo. Cuando llega el nuevo Palio anual el Plato de plata se devuelve pero queda grabado el ganador y la fecha de la victoria. Cada uno de los palios anuales tiene su propio plato, que son renovados cada diez años, y el diseño se renueva de manera que un artista local crea un diseño propio para la celebración.

El caballo y el jinete del barrio victorioso son agasajados por sus aficionados que ya tienen un motivo para sacar pecho en las conversaciones coloquiales. El caballo recibirá una buena recompensa en la cena de celebración donde asiste como cualquier integrante de la contrada.

 

 

 

S.H.D.

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