Violación de los Derechos Humanos en Qatar: La ONU debe intervenir

Violación de los Derechos Humanos en Qatar

in Editorial Español/News Es/NEWS INTERNAZIONALI
Violación de los Derechos Humanos en Qatar: La ONU debe intervenir

De Souad Sbai

El emir de Qatar, Tamim al-Thani, no puede ocultar durante más tiempo los defectos del régimen heredado de su padre Hamad. La campaña mediática vinculada a la Copa del Mundo de 2022, el frenesí diplomático de los apretones de manos y de las fotografías – especialmente con los líderes europeos – y la incesante campaña de adquisiciones de “pedazos” del Viejo Continente (en actividades económicas y productivas, en el mundo de política y en los medios de comunicación), no son suficientes para salvar la imagen del régimen ya que no son capaces de seguir difundiendo la errónea idea de que Doha es una “historia de éxito” digna de ser admirada y envidiada.

De hecho, todo el mundo sabe que el presupuesto de Qatar Airlines está en números rojos al igual que el medio vacío aeropuerto de Doha; esto demuestra que el embargo emitido por el Cuarteto Árabe Antiterrorismo, hace poco más de un año, está funcionando correctamente y que las razones subyacentes a dicho embargo siguen siendo válidas.

Hasta el momento, Qatar no ha aceptado ninguna de las solicitudes formuladas por el Cuarteto Árabe encabezado por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos y sigue financiando el extremismo de los Hermanos Musulmanes y desestabilizando el Medio Oriente junto a sus secuaces: el régimen jomeinista en Irán y el el régimen islamista de Recep Tayyip Erdogan en Turquía.

Las condiciones de esclavitud a las que se ven sometidos los trabajadores extranjeros que están construyendo los nuevos estadios donde se celebrará la próxima Copa del Mundo, son de dominio público. Y ahora comienzan a salir a la luz los métodos absolutistas y despóticos con los que la familia al-Thani ha gobernado Qatar desde 1996, el año del golpe de Estado de Hamad contra su propio padre, Khalifa. Este último gobernó sabiamente, respetando las prerrogativas de los diversos grupos tribales que formaban la población del pequeño pero adinerado emirato. Sin embargo, el cambio de los dirigentes produjo unos cambios negativos que los miembros de la tribu Al Ghofran han decidido denunciar. Desde que el país está en manos de Hamad, los Al Ghofran – una de las principales familias tribales de Qatar – han sido sometidos a una auténtica persecución, que empeoró en 2013 cuando Tamim se hizo con el trono de Doha. Arrestos ilegales, tortura en las prisiones, privación de la libertad (incluso de la ciudadanía). Desde hace más de veinte años, este es el tratamiento que el clan al-Thani da a sus rivales nacionales para debilitar a los opositores a las políticas agresivas de Doha en Medio Oriente, para acabar con quienes quieren romper los lazos con los Hermanos Musulmanes para siempre y eliminar a quienes están a favor de las relaciones de buena vecindad con los países del Consejo de Cooperación del Golfo.

Para llamar la atención del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, reunido en Ginebra con motivo de la celebración su 39ª sesión anual, una delegación de la tribu viajó a la ciudad suiza.

En septiembre de 2017, el clan Al Ghofran ya había presentado una demanda ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU denunciando que habían sido salvajemente “sometidos a los peores crímenes de discriminación racial, expatriaciones, largos períodos de arresto y torturas que les causaron graves daños psicológicos y que provocaron la muerte de muchos familiares que se encontraban en las cárceles dirigidas por los servicios de inteligencia de Qatar “. El número de miembros de la tribu expatriados asciende a 6 mil. El régimen de Tamim les privó de su nacionalidad y de sus derechos como ciudadanos, impidiendoles volver a casa.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU sigue haciendo oídos sordo a las peticiones de los Al Ghofran a pesar de que la tribu cuenta con el apoyo de la Federación Árabe de Derechos Humanos, la organización egipcia de los Derechos Humanos y la Organización Mundial de Ayuda de los Derechos Humanos en Nueva York.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, no parece interesada ni en apoyar su causa, ni en tomar medidas punitivas contra Doha por los abusos cometidos, ni en exigir que se restablezcan los derechos vulnerados. El envío de comisionados de la ONU a Qatar para verificar el cumplimiento de las normas internacionales de derechos humanos es necesario ya que se infligieron malos tratos a los Al Ghofran y a los miembros de otras familias tribales, como Sheikh Shafi Nasser Hamoud Al Hajri, líder de la tribu Shaml Al Hawajer; o el famoso poeta qatarí, Mohammed Al Marri, que pertenece a la tribu Al Murrah y el jeque Taleb bin Lahom bin Shreim, miembro de la tribu Al Murrah cuya ciudadanía fue revocada junto a la de otros 54 miembros de la familia.

A pesar de la represión a la disidencia, la oposición al clan al-Thani está viva tanto a nivel nacional como más allá de las fronteras de Qatar, y reúne a todos aquellos a quienes les gustaría que Doha emprendiera un camino diferente al impuesto por Hamad y Tamin que solamente aportó ignominia.

¿Las crecientes grietas internas preludian la caída del régimen? Quien a golpe de Estado mata, a golpe de Estado muere.

Ultime da Editorial Español

Vai a Inizio pagina