Bin Laden (Lepresse)

BIN LADEN: Quién corrompió al “buen chico” de mama Alia continúa activo

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Bin Laden en una imagen de 1988 (Lapresse)

De Souad Sbai
Alia Ghanem ha hablado sobre su hijo Osama Bin Laden: un buen chico corrompido por las malas compañías; las mismas que todavía siguen sembrando el terror en el mundo.

Ninguna madre querría tener que hacer ciertas declaraciones sobre su propio hijo. Sin embargo, Alia Ghanem, en la vejez se ha visto obligada a hurgar en su memoria para volver sobre los pasos que – siendo un niño introvertido pero sonriente y jovial – llevaron a Osama Bin Laden a obtener el título, no demasiado honorífico, de Jeque del terror por excelencia. La entrevista concedida a The Guardian por la madre de Osama contiene aspectos especialmente relevantes desde un punto de vista histórico y político.

Alia Ghanem hace hincapié en el vínculo entre los Hermanos Musulmanes y el terrorismo yihadista. La influencia ejercida por Abdallah Yusuf Al Azzam –miembro de los Hermanos Musulmanes de Palestina y uno de los fundadores de Hamas – sobre el joven Osama cuando estudiaba la universidad en Jedda, fue tan grande que la anciana madre hace mención del mismo al inicio de la entrevista con el periódico británico.

La gente de la universidad le cambió, dice Alia refiriéndose a Osama: se convirtió en una persona totalmente diferente, le lavaron el cerebro. Por lo tanto, el joven Osama también forma parte de la categoría de radicalizados; una categoría que actualmente sigue sumando adeptos en todo el mundo. Azzam se convirtió en su consejero espiritual y en los años ochenta, los dos actuaron juntos en el primer teatro de la yihad en Afganistán. Azzam perdió la vida en 1989, cuando Bin Laden ya había madurado la idea de crear Al Qaeda. Posteriormente, en su honor se creó la brigada Abdallah Azzam, una de las muchas ramificaciones mediorientales de la organización. Ayman Al Zawahiri, el médico del terror de Bin Laden, también estuvo en Egipto para el adoctrinamiento de los “Ikhwan” antes de unirse a Osama.

Posteriormente, cuando en 1992 Bin Laden se vio obligado a abandonar Arabia Saudita, encontró refugio en el Sudán del Hermano Musulmán Hassan Al Turabi, teórico y promotor de una alianza panislámica que superase la oposición entre sunitas y chiítas en nombre de la unidad del Islam contra Occidente. Por esta razón, a pesar de ser almas del Islam que están en conflicto entre sí, Al Qaeda y el régimen jomeinista iraní nunca han llegado al enfrentamiento. De hecho, un gran número de expertos, que incluye incluso simpatizantes de Teherán, consideran que el “pacto de no beligerancia” entre la organización terrorista y la República Islámica de Irán es un hecho histórico, que se llevó a cabo primero en Afganistán tras el 11 de septiembre, con el apoyo a los grupos talibanes y la hospitalidad ofrecida a varios miembros de Al Qaeda, como por ejemplo, al hijo de Bin Laden, Hamza, y después en Iraq tras la caída de Saddam Hussein, cuando los grupos armados y terroristas (suniitas, chiíes, baathistas) se unieron contra el enemigo común americano.

El guía espiritual iraní Ali Khamenei, heredero de Jomeini, intentó colocar su turbante de ayatola en la Primavera Árabe, hablando de “renacimiento islámico”, para relanzar la perspectiva panislámica que Teherán había acariciado previamente con Bin Laden y Al Turabi. Y mientras los disturbios y las revueltas se extendían de un país a otro en el norte de África y en Medio Oriente, hubo quienes apoyaron una alianza entre Qatar, el demiurgo de la Primavera Árabe, Turquía e Irán para crear un nuevo orden regional basado en gobiernos dirigidos por los Hermanos Musulmanes. Esta propuesta no fue apoyada, pero aún así los dos buques de guerra iraníes directos a Siria cruzaron el Canal de Suez en Egipto unos meses antes de la elección del Hermano Musulmán Mohammed Morsi como presidente del país.

La evolución del ISIS en la crisis siria ha vuelto a posicionar la cuestión confesional en el centro de las relaciones entre el régimen jomeinista, el extremismo y el terrorismo yihadista de naturaleza sunita. Los atentados de junio de 2017 en Irán fueron atribuidos al ISIS, pero hasta la fecha no existen ataques terroristas perpetrados por Al Qaeda en Irán.

En cualquier caso, de Al Qaeda e ISIS, emerge un hecho esencial: el hilo rojo de la yihad que conecta Doha con Estambul y que también sostiene a Teherán, es una concepción de los Hermanos Musulmanes. Este dato también fue confirmado por la madre de Bin Laden.

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